viernes 31 de diciembre de 2010

Un año más (o menos). Al fin, todo pasa.

Menos de dos horas le quedan de vida al año 2010. 

Ahora todos los españolitos y españolitas nos preparamos para despedirnos de los doce meses pasados y dar la bienvenida a los doce futuros.

Es tiempo de hacer memoria.

Es tiempo de hacer memoria y de decir, ante todo, "gracias". Gracias, en primer lugar, al Señor de la vida, y en segundo, a todas aquellas personas que han escrito, de cualquier manera y en cualquier forma, alguna palabra en alguna página del libro de nuestra vida.
Es tiempo de hacer memoria y de pedir, también, "perdón". Perdón a todos aquellos a los que hemos ofendido (ante todo, a Dios); perdón también por todo aquello que, por nuestra pereza o desidia, hemos dejado sin hacer; perdón, en definitiva, al Mundo, por no haber logrado alcanzar, por mi dejadez personal, la santidad.
Es tiempo de hacer memoria, dar gracias, pedir perdón y mirar con valentía y ánimo hacia el mañana, hacia un mañana que, en manos de la Providencia, será maravilloso y feliz.

Otro año más (o menos, según como se mire); una prueba más de que, al final, todo pasa. 
Bueno, casi todo; lo único que jamás pasará será el amor. El amor permanecerá porque es la única fuerza capaz de atravesar la historia y de trascender los días, los meses e incluso los años.

Señor, gracias y perdón.
A todos: gracias por estos 365 días y perdón por todas mis faltas y ausencias.

"El pasado a la Misericordia, el futuro a la Providencia y el presente... amando". Un buen lema.

¡FELIZ Y PRÓSPERO AÑO 2011!

-Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti-

martes 21 de diciembre de 2010

¡Qué bella es la vida!

¿Por qué vivir?; ¿para qué hacerlo?
¿Qué sentido tiene caminar por la historia si ésta es tremendamente grande y cada uno de nosotros no dejamos de ser como un ínfimo grano de arena en una playa interminable?
¿Para qué las alegrías si son fugitivos momentos en medio del sufrimiento y el dolor que parecen más fuertes y poderosos que cualquier otra cosa?
Vivir, hacer, caminar... e inundarse de preguntas. Así es la vida.

Pero, un día más, uno debe de gritar convencido aquello que, en y desde la verdad, tiene consistencia: ¡qué bella es la vida!
Este Mundo es muy hermoso y esta vida... un desafío precioso.
Si alguien no está convencido de esto no podrá menos que pintar en su rostro, y para siempre, un cuadro de tristeza y desanimo.
Pero la vida es bella y merece la pena vivirla entregando cada segundo de la propia existencia.

Estamos a cinco días de celebrar el nacimiento de Alguien que, como ardiente espada, dividió la historia en dos partes; a cinco días de celebrar que Dios se hizo uno como nosotros para demostrarnos que vivir es maravilloso y que cada persona llevamos dentro de nuestro corazón una gran carga de divinidad que nos convierte en seres absolutamente irrepetibles.
Que Dios se haya hecho hombre significa que las personas no somos unos seres vivos, entre tantos, que caminamos, con más o menos inteligencia, por esta historia resultado de un desastroso cúmulo de casualidades evolutivas. Que Dios se haya hecho uno como nosotros significa que ser hombre o mujer es algo tremendamente más grande de lo que podemos llegar a imaginar.

Hoy, a cinco días de celebrar la Navidad, debemos decir convencidos que la vida es bella y que lo es siempre y en todo momento... a pesar de las manchas y fatalidades que puedan "adornarla", que no son más que la consecuencia del pecado que, con nuestra equivocada colaboración, pretende apoderarse de la historia.

-Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti-

jueves 16 de diciembre de 2010

De nuevo... en Navidad. ¿Y qué es eso?

 Estamos de nuevo en Navidad. O eso parece.
Un año más, otro invierno entre los vividos, celebramos la Navidad.
Los escaparates de los comercios se llenan de algodón que pretende simular nieve; las calles se adornan con bombillas de colores que dibujan las más simpáticas y extrañas formas; de los balcones cuelgan muñecos de ese gordo barbudo vestido de rojo subiendo por unas escaleras; Correos y Telégrafos se cansa de llevar y traer sobres en los que sólo se contiene una magnífica postal que reza algo como "Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo"; las administraciones de lotería no se aburren de avisar a los clientes de que lo correcto sería comprar unos décimos "por si acaso toca"; los supermercados ocupan sus principales estantes con turrón, champán, uvas pasas, polvorones, y todo tipo de colesteroles navideños; de las tiendas de plantas salen uno y dos y tres y cuatro y cinco y seis y... abetos cada hora; etc. etc. etc.
De nuevo... en Navidad.


Pero... ¿cuántos tienen idea seria de lo que celebramos en estas fechas? Yo creo que no muchos.

¿Qué celebramos en Navidad? ¿Quizás el nacimiento del gran Papá Nöel?; ¿quizás el Mes de las Compras Compulsivas?; ¿quizás los Días en Favor del Papel de Regalo?; ¿quizás la Jornada Mundial de los derechos del colesterol?; ¿quizás la Semana de Liquidación y Vaciamiento de las tiendas de juguetes?

¿Qué celebramos en Navidad y por qué tantos adornos, tanta paz y tantos buenos deseos?
¡Ay, Señor! ¡Tú haciéndote hombre y nosotros celebrando algo por todo lo alto y sin saber qué!

De nuevo... en Navidad. O eso parece.

-Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti-

miércoles 8 de diciembre de 2010

Ofendiendo a los católicos no se lucha contra el SIDA

(HE ELIMINADO LA IMAGEN QUE EN UN PRINCIPIO "ILUSTRABA" ESTA ENTRADA -IMAGEN DEL CARTEL DE JUVENTUDES SOCIALISTAS CON MOTIVO DEL DÍA INTERNACIONAL CONTRA EL SIDA- POR EL ACERTADO COMENTARIO DE UN AMABLE LECTOR/A QUE ME HIZO ENTENDER QUE ERA UNA IMAGEN FUERA DE TODO LUGAR Y CONTEXTO EN ESTE BLOG. ASIMISMO HE CAMBIADO EL PRIMER TÍTULO DE ESTA ENTRADA POR EL MISMO MOTIVO. AGRADEZCO SINCERAMENTE LA APORTACIÓN DEL LECTOR-A Y PIDO LAS PERTINENTES DISCULPAS)

Puede que alguien diga que llego un poco tarde a la campaña contra el SIDA pero la verdad es que en ningún caso deseé llegar.Entiendo, cómo no, que la lucha contra esta gravísima enfermedad es muy importante y necesaria pero... ha de ser una lucha de 365 días al año y no sólo de 1.
Pero el motivo de la publicación de esta entrada es el deseo personal de condenar un vídeo que Juventudes Socialistas (la rama juvenil del PSOE) ha hecho público. En este vídeo socialista, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid (o sea, aprovechando que se celebraba el Día Internacional contra el SIDA o, lo que es lo mismo, sin venir a cuento), se ataca directamente a la Iglesia Católica y a lo más sagrado de la misma: la Eucaristía. El vídeo blasfemo realizado por estos jóvenes políticos llega al extremo de enseñar unas manos mostrando una Hostia (el Cuerpo de Cristo) que se funde, poco a poco y mientras suena el Hallelujah de Rufus Wainwright, en un condón, preservativo o profiláctico de color rojo (lo del color supongo que será intencionado).
Este vídeo es una muestra más de la falta de inteligencia, de tolerancia y de cordura de algunas personas. Pero lo peor, a parte de la blasfemia cometida y de la gran patada dada por estos jovenzuelos a la razón, es que están amparados y apoyados por los que nos gobiernan.
Yo quiero condenar este vídeo hecho por Juventudes Socialistas y pagado sabe Dios por quién. Y lo condeno fundamentalmente porque significa una gran ofensa a todos los católicos. ¡Qué Dios os condone este pecado!

-Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti-
PD1: El verbo "condonar" viene del latín "condonare" y significa perdonar una deuda o una pena. Lo digo por si alguno cree que tiene algo que ver con otras cosas.
PD2: El vídeo que acompaña esta entrada pretende reparar las "chorradas" que contiene el que han hecho las JJSS.


lunes 6 de diciembre de 2010

"Tío, estás loco."

Este sábado tuve la suerte de encontrarme con un grupo de medio centenar de jóvenes de Melide (A Coruña). Ellos tuvieron la bondad de regalararme una hora de su tiempo para que pudiese contarles el testimonio de mi vida. A estos jóvenes les conté cómo había gastado parte de mis años en la búsqueda de la felicidad.
Una bufanda tapaba intencionadamente el clerygman que llevaba puesto. Y ellos entendían que aquel joven les estaba hablando sobre su vida por razones nada claras; una vida que, como dijo uno, "no nos importa demasiado".
"Y seguí buscando la felicidad, aquí y allá", les dije, "hasta que, al fin la encontré". Y, diciendo esto, retiré la bufanda para que quedase a la vista esa camisa negra con una tira blanca en el cuello que manifestaba que yo era cura. En ese momento los ojos de todos me miraron con la misma sorpresa con la que mirarían a ET si se les aparece un día en el salón de su casa. Y, en el silencio que nos envolvió de repente, se escuchó la voz de una chica que, con toda la sinceridad del mundo, se dirigía a mí: "tío, estás loco". 

Y lo pensé y se lo dije: "sí, estoy loco". 
Ahora bien, en este mundo de cuerdos... hay que estar un poco loco para que la vida tenga sentido y sea, de verdad, una vida merecedora de ser vivida. ¡Y bendita locura!
Como dice la canción de Povia: "¡vivan los locos que han entendido qué es el amor!" Y yo tuve la suerte de entender qué es el amor.

Lo que aún no sé es si estoy loco por ser cura o si soy cura por estar loco. Estoy convencido de que algo de locura es necesaria para ser cura; sí. Y ojalá haya muchos locos. Porque sólo los locos serán capaces de cambiar este mundo de cuerdos.

Hace 2000 años caminaba por el Mundo un loco que partió en dos la historia de la humanidad; un loco que, por su locura, consiguió que el camino de los hombres y de las mujeres fuese dividido en "antes del loco" y "después del loco". Este loco loquísimo era Dios y nació en un establo. Este loco loquísimo era Dios y murió crucificado. Este loco loquísimo quiso quedarse entre nosotros en un trozo de pan y en un poco de vino. Este loco loquísimo venció a la mismísima muerte y resucitó. Este loco loquísimo sigue vivo y continúa llamando a muchos a unirse a su locura. Este loco loquísimo es el que me ha dado la felicidad. 
Este loco loquísimo, querida joven, es el motivo de mi locura. 
Tenías razón, estoy loco, sí.

-Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti-