Menos de dos horas le quedan de vida al año 2010.
Ahora todos los españolitos y españolitas nos preparamos para despedirnos de los doce meses pasados y dar la bienvenida a los doce futuros.
Es tiempo de hacer memoria.
Es tiempo de hacer memoria y de decir, ante todo, "gracias". Gracias, en primer lugar, al Señor de la vida, y en segundo, a todas aquellas personas que han escrito, de cualquier manera y en cualquier forma, alguna palabra en alguna página del libro de nuestra vida.
Es tiempo de hacer memoria y de pedir, también, "perdón". Perdón a todos aquellos a los que hemos ofendido (ante todo, a Dios); perdón también por todo aquello que, por nuestra pereza o desidia, hemos dejado sin hacer; perdón, en definitiva, al Mundo, por no haber logrado alcanzar, por mi dejadez personal, la santidad.
Es tiempo de hacer memoria, dar gracias, pedir perdón y mirar con valentía y ánimo hacia el mañana, hacia un mañana que, en manos de la Providencia, será maravilloso y feliz.
Otro año más (o menos, según como se mire); una prueba más de que, al final, todo pasa.
Bueno, casi todo; lo único que jamás pasará será el amor. El amor permanecerá porque es la única fuerza capaz de atravesar la historia y de trascender los días, los meses e incluso los años.
Señor, gracias y perdón.
A todos: gracias por estos 365 días y perdón por todas mis faltas y ausencias.
"El pasado a la Misericordia, el futuro a la Providencia y el presente... amando". Un buen lema.
¡FELIZ Y PRÓSPERO AÑO 2011!
-Sagrado Corazón de Jesús, confío en Ti-



